Los Scientologists han desempeñado un papel vital en obtener la libertad de información en Canadá. En 1991, el Scientologist canadiense Darrell Evans, apoyado por un grupo diverso de ciudadanos preocupados, fundó la Asociación de Libertad de Información y Privacidad de Columbia Británica (FIPA), convirtiéndose en su primer presidente, y hoy en día es el Director Ejecutivo. FIPA se ha hecho famosa y es respetada por su propugnación eficaz de los temas de la libertad de información. Al hablar de la necesidad de privacidad en una era electrónica, Bruce Philips, el comisionado de privacidad de Canadá, declaró que “el papel actual de FIPA como defensora pública de la privacidad en este mundo de tecnología nueva es muy vital para apoyar la política pública estable en Columbia Británica”.
Además, FIPA fue instrumental para aprobar el Acta de Protección de la Privacidad de Información de Columbia Británica en 1992, un año después de que se fundara FIPA. Gracias a la reputación del grupo de pericia en la libertad de información, en 1993 los defensores de libertades civiles de la provincia de Alberta invitaron al presidente de FIPA a Alberta para estructurar sus esfuerzos y establecer ahí una legislación de FOI. Poco tiempo después, el parlamento de Alberta aprobó el Acta de Protección de la Libertad de Información de la provincia.
Además de realizar sus propios estudios, FIPA proporciona asistencia en la investigación a académicos, abogados, periodistas y estudiantes, y ha dado consejo a miles de organizaciones e individuos interesados en el tema de la libertad de información. Estos esfuerzos son consistentes con la dedicación de las iglesias de Scientology y de sus miembros a establecer la verdadera libertad de información y la democracia en todo el mundo.
En Australia, los esfuerzos de Scientologists contribuyeron a la decisión tanto del gobierno federal como del estatal de Victoria de introducir leyes de libertad de información.
Hasta 1982, ni la ley federal ni la estatal contenían previsiones para dar acceso al público a la información sobre sí mismos que contienen los archivos del gobierno. Desde mediados de la década de 1970, los Scientologists, conscientes de esta situación, tomaron medidas para promover la necesidad de la libertad de información y formaron grupos a favor del FOI en Sydney, Adelaida, Melbourne y Canberra; estos se hicieron parte de un movimiento creciente para aprobar las leyes de FOI en Australia, con los representantes de institutos de leyes, cámaras de comercio, y lideres religiosos y de sindicatos. Los Scientologists y otros ciudadanos preocupados actuaron para incrementar la conciencia del público del peligro de un gobierno que mantiene secretos, hicieron que se divulgaran documentos sobre el tema, y abordaron el asunto en reuniones con miembros individuales del parlamento, departamentos del fiscal general y comités parlamentarios en los estados de Canberra, Nueva Gales del Sur y Victoria.
Como resultado de sus extensas actividades de propugnación, cuando el gobierno de Victoria y el gobierno federal de Australia aprobaron las Actas de FOI en 1982, se dio crédito a los Scientologists por haber establecido muchos de los cimientos que hicieron posibles estas leyes. Desde entonces, todos los estados australianos han aprobado la legislación de FOI.
En la vecina Nueva Zelanda, en 1977, tres Scientologists fundaron el Comité de Todos los Partidos por la Libertad de Información. El grupo obtuvo apoyo para una ley de FOI de gran cantidad de individuos y grupos: cuerpos de libertades civiles, la asociación de abogados del país, organizaciones ambientales y periodistas. Poco después, miembros del parlamento de Nueva Zelanda abordaron el tema, y la oleada de apoyo creció. En 1982, Nueva Zelanda adoptó su propia Acta de Información Oficial, que por primera vez permitía acceso a los archivos del gobierno.